lunes, 16 de diciembre de 2013

La Rosa Púrpura del Cairo (Relato)






Ella se  escabulló  aquella tarde  de  Julio, de Julio y de su mundo de Terraplana que hasta el momento la había llenado todo el espacio  del que disponía. Era feliz.

Alternaba sus tareas cotidianas, con el computador, ventanal  que le permitió sospechar que existía otro mundo más allá del horizonte de las azoteas de los vecinos de toda la vida.

 El corazón se le salía del pecho, se le secaba la garganta pero se le  humedecían los labios, mientras leía una breve nota que la invitaba a una cita  en un lugar desconocido para ella, distante de las rutinas  de su diario transitar .En ese monstruo de ciudad cualquiera se asustaría de encontrarse con un completo desconocido, con tanto psicópata que anda suelto por allí. Decidió el día anterior, no acudir  a la cita.

 El día señalado  llovió toda la mañana de  manera pertinaz, el cielo le confirmaba que no debía salir esa tarde .Su  amada familia la  adulaba, la necesitaba, la  invadía, la asfixiaba, mientras su pensamiento estaba fijo en los ojos que había  visto por tantos días. Pero una hora antes de la cita, comprobó  con desconcierto  como dejaba de llover, se despejó el cielo.

Todo ese tiempo de verse   por fotos  y escribirse a diario  poemas  de amor, le  habían llenado de fuerzas para alistarse a salir al mundo exterior. Colocó un   mensaje  en su red social confirmando sitio y hora; sitio que ella había propuesto  como alternativa y él  había rechazado dos días antes .Se alistó para deslumbrarlo a  primera vista. El color rosa  de su ropa contrastaba a la perfección con su tez trigueña y su  nuevo corte de cabello.
Se llevó las manos a la boca al verlo de improviso a tres metros de distancia, él se acercó decidido con expresión calmada, le dio  la mano  sin detenerse y moviendo la cabeza buscando orientación le preguntó  apresurado por  algún sitio para tomar un café. Ella no conocía un lugar cercano apropiado para leer poemas recién horneados.

Un salto al pasado , a los lugares antiguos de la ciudad pareció entonces la mejor alternativa .Su corazón se le quería salir del pecho, tanto a él como a ella .Se miraban sin poder todavía  creer que el otro había salido de su ” Rosa Purpura del Cairo” .Se  tomaban de la mano  como un par de viejos amigos .

La llegada a la plaza antigua fue igual que llegar a  cualquier  país amerindio de fundación  española. La plaza más pequeña que en los videos turísticos , la  capilla  de postal  ,la fuente  tradicionalmente ubicada , los arcos, el callejón, los transeúntes aparentemente indiferentes ,el frió de la  tarde que no quería  empezar a dormir .La escenografía y los extras, estaban  perfectamente dispuestos  para la puesta en  escena .
El sol cayendo  perezoso sobre la pared del café más antiguo de la  plaza les indicó el camino más obvio  .Los empleados del café sonreían amables a su paso, ofrecían diligentes los productos de  la casa.

La tensión entre ellos empezó a declinar con la ayuda de la música y el murmullo de los asistentes a aquel recital de dos almas que se encuentran por vez primera .

El tiempo transcurrió en cámara lenta  al ritmo  de los poemas de su libro. Si , un libro de ellos , único en el mundo , hecho para lanzarse en ese preciso  momento , hecho para la eternidad , hecho para trascender distancias y cualquier diferencia que les pudiera separar , hecho para acercarse desnudo uno al corazón del otro .

Se escucharon mil suspiros sobre el fondo de  las canciones de Silvio, Sazonaron  cada página  con mucho café  y con muchos besos que le robaron al tiempo  y al destino .
 Ella le besó tímidamente pero con pasión, todo su cuerpo temblaba de miedo a lo desconocido, sus manos se crispaban, sus ojos decían todo lo que su corazón sentía y su mente no podía traducir en  palabras.  

El mundo exterior desapareció por completo. Los  aromas de sus cuerpos  se fundieron en un solo abrazo, estaban en Pasto, Lima o en Quito, no recuerdo. El frío se colaba por las rendijas de la ventana colonial , la luz de la lámpara pincelaba claroscuros a las letras de aquel libro salido de las entrañas de los dos, acrisolado por el calor de sus vientres, por la pasión derramada de sus pechos.

Ella deseaba sus caricias tiernas y tibias, anhelaba los besos apasionados a la luz de las velas en su pequeño prado interior; anhelaba las caricias tiernas  en  su delta de Venus .mil  suspiros retenidos en un noche de pasión. Anhelaba sentir el peso de su cuerpo, su olor a sudor de jornalero, anhelaba todo aquella fuerza sobre su ser, fuerza aun no sentida. Ella necesitaba lamer chocolate caliente de su torso, de sus manos, de su vientre, de su alma.
El necesitaba  cantar una canción a su oído. Cantarla con el corazón abierto ,con las ganas al rojo vivo. Necesitaba afinar sus dedos para la gran sinfonía. Necesitaba  aclarar su voz callada por muchos años. Deseaba Humedecer sus labios para que ella disfrutara  como nadie, esa gala prometida  . 

Necesitaban derramar toda la pasión reprimida bajo la piel. Ellos necesitaban desnudarse frente  a frente con la inocencia de un par de niños y la  pasión de Marte y Venus. Necesitaban estrenarse el uno al otro aun que fuera por un segundo un minuto o un siglo.

La  Rosa  Púrpura de Cairo  II

AYER

Le pedí a Dios que me permitiera abrir mis ojos para verte unos momentos y te vi mirándome tú también
 con inmensas ansias y miedo
Nuestras bocas se chocaron  se aferraron ardientes
 más que locas  rugiendo    de pasión  contenida
 Por horas nos gozamos
 ¡Oh mi cielo!
Todavía siento que me tocas y me quemas

Esplendoroso día de amor cierto
Con caricias y nuevos sentimientos 
tú y yo con un beso nos amamos sin palabras
Decir que yo te amo y tus manos hablando sin palabras

Recordando momentos tan felices
Puedo asegurar sin temor a equivocarme
Que te conocí primero de adentro hacia afuera
 Desnudaste tu alma, como yo lo hice en algún momento

Te entregaste  
Tu mano está tibia y temblorosa
Me aprietas
Hicimos de este amor la gran historia

Hoy regresamos a nuestro mundo
Hecho de concreto y metal helado

Ahora cierro mis ojos y vuelvo a la realidad
Y sin saber por que a los dos aliados hemos decidido
no borrar nuestro ardor de la memoria  

              
Mañana

Él casi enloquece al escuchar su voz  invitándolo a un encuentro sorpresivo. Ya no pudo concentrarse más en  su trabajo y se paseaba taciturno frente al computador de su oficina .Se le calentó el rostro y se le aceleró el pulso; su excitación se le notaba hasta en la punta de los dedos. Se llevaba las manos a la cabeza  intentando entender aquella situación en el que lo había colocado la vida.

Su mundo se empezó  a tambalear al ritmo de su corazón. El también vivía en un mundo de Terraplana. Sus circunstancias le asfixiaban  tanto que casi  quería siempre salir de allí  volando por la ventana o corriendo la maratón de la ciudad.

Cuanto  anhelaba vivir en Terraplena , aquel mundo verde con la casita en la pradera junto al arroyo que hace cantar  al  molino y el amigo fiel latiendo a su lado  disfrutando  el aire pro que puedas necesitar  toda la vida , la verdadera vida.

 El le prometió que al día siguiente  seria  del todo inolvidable solo hacían falta unas pocas horas  para fundir dos cuerpos en uno sin afanes. Tomarían  un café  helado, se  escaparían  de Terraplana por última vez enfrente  de los ojos de todos, para ser simplemente ellos.

El tuvo que respirar profundo para poder apaciguar su excitación y aunque su virilidad se humedecía, le dolió en el alma  decir:”mañana, espérame amor mío y seré del todo tuyo” 
 Espérame con aquel vestido negro y zapatos cómodos, alístate con igual pasión con la que te haz  acicalado   para mí y bailaremos aquel baile prometido 
 

Tu chocolate caliente espera por la tibieza de tu intimidad
 Con locura y equilibrio te amaré 

Te esperaré








El silencio lo invade todo
Se mete por cualquier rendija ,por el menor resquicio del alma .Se va enredando   lentamente  entre las cuerdas vocales y de pronto ya no puedes hablar  .Un día cualquiera  ya no se mueven tus labios para de decir lo que sientes , lo que deseas , lo que quieres y sobre todo ya no puedes cantar .

Tus dedos se entumecen y no hay instrumento alguno que despierte tus ganas de acariciarlo. Cada ensayo te ha robado lo mejor de tu espíritu .Tu pecho se constriñe, Tu piel ya no gime por  aquella otra piel .Todo pierde sentido y las fuerzas te abandonan  porque se han cansado de soñar despierto y de intentar a escapar  de Terraplana y sucumbes a la realidad cotidiana  yerta que te paraliza  los sentidos.

Te preguntas si le veras de nuevo con toda aquella  pasión contenida que una vez te revolcó el pecho, la incertidumbre de escribir el capitulo inolvidable para el que haz nacido parece alejarse raudo de tus dedos.
¿Cantarás alguna vez esa canción?
El beso

Como dos colegiales escapados un viernes en la tarde, apaciguaron sus ansias con besos tibios y café granizado  en un tren que  viajaba hacia la fantasía.

Pero no una fantasía de adolescentes, más bien  fantasía de deseo de la fusión de  dos  cuerpos apasionados calentándose mutuamente con el roce furtivo frente a las figuras indolentes que  se exhiben en el museo .El beso que se dieron al encontrarse, hizo ver al de Rodín, como  la obra de  un aprendiz de artes plásticas  y habría sido la envidia  de los clásicos.

La Venus dormida nunca abrió los ojos a pesar de los comentarios calientes que se hacían muy cerca a sus oídos. La espalda de ella recibiría con agrado todo el calor del pecho y los brazos de él mientras le rozaba la pelvis con ganas de comérsela de pie. Miraban  con sorpresa las montañas  que los habían acompañado  toda la vida  y el le susurraba al oído una canción de amor.
Ella solo necesitaba  sentir sus manos rozando su alma para volver a vivir.
¿Quién era ese hombre misterioso que había llagado a su vida en un día de Abril ?quien con sus palabras la transportaba a otros planos del universo.
Aquel que cuando la besa le  humedece  el pubis haciendo que se derrame de pasión, casi sintiéndolo dentro, haciéndole mil veces el amor frente a los ojos del mundo....
 Él, sin proponérselo se había convertido en lo más importante de su día a día. La tenia loca, loca de deseos, loca por recorrer con la boca todo su cuerpo, centímetro a centímetro y saber a que sabe.Loca por pasarle los senos por su espalda y hacerlo estremecer de pasión
Loca por que él la amara....



31 Días

Habían transcurrido  31  días desde su primer encuentro y  las mariposas aun revoloteaban  al   paso de sus recuerdos ,en aquel lugar que había sido construido para ellos , solo para vivir esos momentos .
La piel se les erizaba  de solo recordar estar  cerca de ella  .El se excitaba solo al recordar su voz cerca a su oído empezaba a temblar y una comezón se le esparcía por todo el cuerpo .No podía pensar en otra cosa que en acariciar su cuerpo bajo aquel vestido negro .

31 días y tener que comerse las ganas de verla , callar  su nombre .Gritar que no podía describir todo lo que sentía  y que  no sabía como agradecerle a la vida todo aquello que había vivido al escapar de la Rosa Purpura del Cairo  .

Su mundo de Terraplana  se tambaleaba una vez  más mientras se aferraba a las palabras como a la vida misma. Una vida que se tornaba en blanco y negro cada vez que miraba al horizonte .




















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