Amanecí deseando tus labios
para calmar la sed de mi
cuerpo
y te bebí lentamente .
Te abrí como níspero maduro
con solo los dedos desnudos
y te consumí con ansia
con deseo irrefrenable
pero con calma infinita
Te levante en vilo
sobre mis hombros
me sumergí entre tus
piernas
te saboree por mucho tiempo
y pudiste por vez primera
tocar el cielo infinito
con la yema de los dedos.
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