En estado cataléptico
desde el fondo
del sepulcro ,
donde has
querido sepultar este sentimiento
Sentimiento que no necesita un nombre para existir
eternamente
Tan sublime como aquellos que nacieron bajo la
luz del medio día
Sentimiento que te has empeñado
en sepultar bajo un alud de recuerdos,
recuerdos que ya se ponen
vetustos y has querido inmortalizar como
flores colgadas tras la puerta
Que requieren continuación cual exposición
inconclusa que llevo en el entrecejo
Tu como venus desnuda a la mejor usanza de pintores del renacimiento
Solo son verdaderamente imborrables
las imágenes que se calientan bajo la
luz de la penumbra con el ojo y el calor del pecho apasionado y se
imprimen con tinta indeleble de aquella que nace de lo más profundo del deseo.
Pero sentimiento tal, no puede morir
simplemente porque le hechas mucha tierra encima
Seguirá respirando hasta que
quiera, te seguirá como perro destechado que se empecina en seguirte aunque lo
desdeñes y le retes.
Seguirá respirando aunque no
quieras
Seguirá respirando y esperando tu llamado
caprichoso
Tal vez no llenaste mi vida de
momentos imborrables
Pero me das momentos llenos de
vida que no se borraran del pecho
Momentos que nunca terminan
Que se repiten como en una película
esperando la escena siguiente
Porque no se resignan a que tu
simplemente quieras enterrarlos
por temor o por angustia
o por el simple hastío
No quisiste escuchar mi silencio
por que te pareció indolencia
Cuando en realidad fue pasión contenida
Labios apretados para no gritar mi deseo
Para no correr a buscarte
Por ni siquiera saber dónde
encontrar rastro alguno
te desvaneces en la penumbra a donde no pueden
seguirte mis pasos
Impotencia por no poder siquiera
llamarte
Porque al anochecer no puedo escucharte
Ni en las noches más frías
ni en las madrugadas de calor e insomnio
Porque al holograma del espejo
No le debes cosa alguna
Porque al holograma de celuloide jamás le
prometiste nada
Ni te obligó juramento alguno
¿Cómo podría?
Era mejor así, lo sabias
Pero hay carne tras ese
sentimiento
Cuerpo y piel que gime por ti
Que no se conforma con recuerdos
Que se despierta en las madrugadas anhelando tan solo tu cuerpo
Tus besos apasionados
el calor de tu vientre sediento
Sé que Jamás se malgastó nuestro
tiempo
Cada segundo pagó en oro su precio
Cada caricia, cada beso, se dio en el momento justo en la medida perfecta,
en el lugar indicado por el
destino caprichoso y sabio.
Por eso aun espero que aquel hado
misterioso
Quiera unir otra vez nuestros cuerpos
Como une cada día nuestros profundos sentimientos
Para continuar la exposición de aquellos momentos
eternos…
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